Bueno, este blog no se suele actualizar mucho, pero qué se le va a hacer. Hoy vamos a hacer una excepción. ¿Por qué? Porque acaba el año y hay que hacer balance, porque son las tres menos cuarto de la mañana y no tengo sueño, porque estoy de vacaciones y tengo todo el tiempo libre del mundo [aunque pronto acabará]. Y bien, este año dos mil nueve ha sido un buen año, la verdad.
Pero no vamos a hablar ahora de dos mil ocho. A lo que me vengo a referir es que no empecé el año con buen pie [Festival_del_humor#], pero bueno, un pequeño traspiés [estoy que lo tiro] no me hizo perder la buena cara. Y poco a poco el año fue mejorando. En el tema académico no pudo ir mejor: en cuarto de la ESO notas inmejorables [siempre se puede mejorar, pero a mí me basta y punto] y el primer trimestre de primero de bachillerato más inmejorable aún, excepto ciencia, que se puede mejorar y mucho.
Y dejando lo académico a un lado, dos mil nueve ha sido un año bueno, he reforzado la amistad con mis amigos de siempre, y he mejorado con otros con los que antes sólo hablaba algo, y se han convertido en muy importantes para mí. Y ya va siendo hora de dejar el momento moñas a un lado, que no se me da bien.
Con la familia también muy bien: viajes, reuniones, risas, decisiones, alguna que otra discusión, besos, abrazos, regalos, sonrisas, lágrimas, juegos, piques sanos, apoyo mutuo, consejos...
Y tal, el año se despide con frecuentes visitas al cine. Y por qué, si a mí no me gusta el cine? Pues señores, porque vuelve Matt Dillon, y vuele fuerte. A principios de diciembre con Dos Canguros Muy Maduros, y tan sólo una semana después, con Blindado. La primera aún no la he visto, la segunda me pareció bastante buena, a pesar de que el día del estreno éramos sólo doce personas en la sala. Pero en serio, película recomendada. Y va a empezar el dos mil diez con película con Hayden Christensen, esperemos qué nos tienen preparado.
Y bueno, lo de los propósitos para el nuevo año casi que me lo ahorro, la mayoría de la gente se propone cumplir cosas que sabe que no las va a cumplir. Paso de decir "voy a estudiar día a día, no sólo el día antes del examen", porque sé que, aunque sea lo ideal, no lo voy a cumplir, me es imposible. También paso de proponerme mejorar con el bajo, porque también sé que apenas lo voy a tocar. Para este año sólo me voy a proponer una cosa: terminar de leerme Mercado de Espejismos, y leerme de una vez La Habitación de Esther. Eso es lo único que me propongo, leer esos dos libros. Tengo un año por delante.Aunque parece ser que no, porque un día, aburridos y huyendo del frío durante el recreo, miramos es estásmuerto y me voy a morir en enero. Así que me despido por si acaso... Pero bueno, qué se le va a hacer, parece que ahora va a haber que hacerle caso a esa página tan seria, que poniéndole que soy mujer de dieciséis años, me dice que me echarán del trabajo, dejaré el coche en el taller, y que mi esposa e hijos no me olvidan. La verdad es que está currado, sí...
También han surgido nuevos ídolos, como PaperFace, con el que nos hemos reído mil. El probre Edward, si supiera todo lo que nos hemos reído de él ... Aunque también nos hemos mofado lo suyo con mi amado Matt, que tiene toda la cara de Frankestein, las imágenes así lo demuestran. Ah, por cierto, que sepáis que PaperFace no tiene manos! Amor de Caracol ha ido en aumento, ya somos una sociedad [por cierto, hoy he visto a Salva en el Vialia], conocimos a Steve Urkel, que no sabíamos que era filósofo. Apuntamos las frases de Don Dieciciete Kubrick, del que algún día publicaremos el libro, porque este hombre realmente tiene unas caídas que te partes el culo.Y bueno, me voy despidiendo apuntando mi lista de regalos de navidad:
-Rebeldes Edición Especial 40 Aniversario [el único regalo que pedí].
-Guantes de piel [ya que estaba la tienda, pues a comprar!].
-Mini-despertador de Ariel disney [es taaan cuco que tenía que comprarlo].
-Móvil [me hacía falta, así que me lo iban a comprar tarde o temprano, fuera navidad u otoño].
Ah, y Feliz Año.

